¿Qué es?

Una catarata es una opacidad del cristalino. El cristalino, situado cerca del frente del ojo, enfoca la luz que lo atraviesa produciendo una imagen bien definida sobre la retina (al fondo del ojo). Cuando se forma una catarata, la lente puede presentar una opacidad y falta de claridad que provoca que la luz no puede transmitirse fácilmente a la retina. El cristalino toma un aspecto opaco como el vidrio empañado.
De acuerdo a la localización las cataratas pueden ser: nucleares, subcapsulares o corticales, si localizan en el núcleo, bajo la cápsula o en la corteza respectivamente.
¿Quienes pueden padecerlas?

Tanto los niños como los adultos de cualquier edad pueden desarrollar cataratas. En los niños suelen ser hereditarias o haber sido causadas por una infección o inflamación en la mujer durante el embarazo y están presentes desde el nacimiento. Estas se llaman cataratas congénitas.
Las lesiones en los ojos -un golpe, una punción, un corte, el calor intenso o quemaduras por agentes químicos- pueden causar una catarata traumática en pacientes de cualquier edad, al lesionar el cristalino.
Ciertas infecciones o enfermedades de los ojos, como la diabetes, también pueden causar opacidad de lente y formar una catarata secundaria.
Causas
Hay muchos tipos de cataratas. En su mayoría son causadas por un cambio en la pérdida de la transparencia del cristalino. Estos cambios pueden deberse a edad avanzada, lesiones oculares, ciertas enfermedades y afecciones del ojo y del cuerpo en general y a defectos hereditarios o de nacimiento.
El proceso normal de envejecimiento puede causar que el cristalino se endurezca y se vuelva opaco formando las cataratas seniles, que son del tipo más común. Las cataratas en general se desarrollan gradualmente a lo largo de años; rara vez aparecen en unos pocos meses.
Síntomas y Diagnóstico

Según el tamaño y localización de las áreas de opacidad del cristalino, una persona puede o no darse cuenta de que se está formando una catarata. Si ésta se localiza en el borde externo de la lente, la vista no sufren cambios; pero si la opacidad está situada cerca del centro de la lente, generalmente interfiere con la visión.
Cuando la cataratas comienza a formarse puede causar doble visión. A medida que aumentan, la visión puede hacerse nebulosa o borrosa y los ojos pueden tener mayor sensibilidad a la luz y al resplandor. La pupila, normalmente negra, puede presentar cambios evidentes de color y tomar un aspecto amarillento o blanco. En algunos casos, se necesita cambiar con frecuentemente de gafas.
Tratamiento / Cirugía
A menudo, la catarata cubre solamente una pequeña parte del cristalino, y si la vista no está muy afectada, no hay necesidad de extraerla. Pero, si una porción extensa del cristalino se vuelve opaca, la vista puede perderse parcial o completamente hasta que se extraiga la catarata.
Los avances en la tecnología y las investigaciones realizadas durante los últimos años han mejorado el tratamiento de cataratas, aunque todavía no se ha demostrado que las gotas oculares, los ungüentos, pastillas, dietas especiales o ejercicios oculares puedan disolver o reducir una catarata. La cirugía es la única manera eficaz de extraer el cristalino opaco.
La cirugía moderna se realiza con ultrasonido, con el cual se hace una pequeña incisión de 3 mm. por encima del ojo, se extrae la catarata, y por la misma herida se coloca un lente intraocular para reemplazar el cristalino opaco. Como la herida es tan pequeña, no se necesitan puntos de sutura.
De acuerdo a cada caso, y según las características del paciente y de las cataratas, la anestesia empleada en la Cirugía puede ser tópica (con gotas), por lo cual una vez realizada la misma, el paciente retorna inmediatamente a su casa sin parches en el ojo.
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